El interior también exporta (y nadie lo está contando)
Detrás de los grandes números del agro hay un entramado de pymes que llegan al mundo desde pueblos que no figuran en ningún mapa de inversiones.
Cuando se habla de exportaciones cordobesas, la conversación arranca y termina en los commodities. Pero el relevamiento del observatorio muestra algo distinto: hay decenas de empresas medianas y chicas, repartidas por todo el interior, que venden afuera maquinaria, alimentos con valor agregado y hasta software.
No aparecen en los titulares porque facturan en una escala que el radar tradicional ignora. Y sin embargo sostienen empleo calificado en lugares donde la alternativa es irse.
Visibilizar ese mapa no es un gesto romántico. Es información que sirve para diseñar mejores políticas, para que un banco entienda a quién le presta y para que un joven técnico sepa que puede quedarse en su ciudad y trabajar para el mundo.