Lo que el deporte le enseña a las pymes
Disciplina, equipo y la cultura de revisar la jugada después del partido: hábitos del vestuario que la empresa cordobesa todavía subestima.
Pasé media vida en una cancha y la otra media escuchando empresarios. Y cada vez veo más cerca esos dos mundos. El que entrena sabe que el talento sin método no alcanza, y que un buen equipo le gana a una estrella sola.
En las pymes que mejor funcionan pasa lo mismo: hay roles claros, hay alguien que marca el ritmo y, sobre todo, hay costumbre de revisar lo que salió mal sin buscar culpables.
La diferencia es que en el deporte nadie discute la importancia de entrenar. En la empresa, muchas veces, lo urgente se come a lo importante. Ahí está la oportunidad.